Test drive

Test Hyundai Veloster N, va en serio

Aunque no quieras creerlo, Hyundai hizo un excelente hot hatch, entretenido, llamativo y con la ingeniería suficiente para tapar más de un par de bocas.

Test Hyundai Veloster N, va en serio

Este año tuvimos la oportunidad de probar al nuevo Hyundai Veloster, un deportivo que por fin tiene la potencia que su planteo pedía. Sin embargo, a Hyundai le queda algo más para decir en términos de performance con el Veloster N. Teniendo que Hyundai no es una marca con un legado en el automovilismo, no sabíamos si sus 250 CV y estética tendrían el respaldo necesario en el comportamiento dinámico. Ahora vamos a averiguarlo.

Diseño N

El Veloster N mide 4.265 mm de largo, 1.810 mm de ancho y 1.399 mm de alto, con 2.650 mm entre ejes y un baúl que va entre los 313 y 1.091 litros. Esto significa que es 25 mm más largo, 10 mm más ancho y 10 mm más bajo que el Veloster estándar.

Su diseño nos recuerda un poco a autos como el Volkswagen Scirocco, técnicamente un hatchback que echa por la borda formas utilitarias para centrarse en lo deportivo y en el estilo. Para diferenciarse del Veloster Turbo, el N lleva faldones más agresivos con acentos rojos, un paragolpes trasero distinto con dos salidas de escape separadas y un difusor, así como un alerón en la parte superior en color negro, coordinado con las carcasas de los espejos.

En conjunto con las llantas deportivas de 18" el resultado es llamativo y no excesivamente recargado. Después de todo, los hot hatch son autos con un poco más de personalidad que el resto. La altura rebajada y el color celeste oficial de N también hacen su aporte en la presencia que tiene el Veloster.

iNterior

En la cabina se replican nuestras opiniones con respecto al modelo estándar. Las plazas delanteras te entregan una posición de manejo digna de cualquier coupé, envolvente y cómoda, lo cual es un punto a favor en deportividad. Los asientos traseros, son más confortables que en la generación anterior del Veloster, pero vas a tener que ir medio torcido si medís más de 1.70m, debido a la caída del techo. Y ya que hablamos de la luneta, esta es prácticamente un tragaluz menor, no se ve absolutamente nada hacía atrás.

Podés revisar equipamiento de confort en el Catálogo de Autocsomos, solo vamos a destacar pedalera de aluminio, butacas de cuero con ajuste eléctrico -para conductor- además de con calefacción y ventilación, botón de encendido, iluminación Full LED, y un contundente sistema multimedia de 8" con soporte para Apple CarPlay y Android Auto, aparte de un sistema de audio premium firmado por Infinity (Harman).

Seguridad

En materia de seguridad, tampoco hay riesgos: seis Airbags, anclajes ISOFIX, cámara de retroceso (con sensores traseros), control de tracción y estabilidad, asistente de partida en pendiente, aparte del ABS.

Poder N

Lo bueno viene bajo la carrocería. Hablamos de un motor Turbo de 2 litros con 250 CV a 6.000 vueltas y 353 Nm de torque entre las 1.450 y las 4.000 rpm. Alcanza el 0-100 en cerca de 6,4 segundos y para detenerse cuenta con frenos más potentes, calibrados por N sin la necesidad de la firma de  falguna marca como Brembo, Alcon o Akebono. El chasis fue reforzado con 52% de mejora en la deformación transversal para aguantar no solo la potencia, sino que también la torsión cuando vamos de curva a curva.

Todo esto que hemos mencionado, se controla a partir de cuatro modos de manejo prefijados, seleccionables con el botón Drive Mode en el volante: Eco, Normal, Sport y el visceral modo N (activable con su propio botón, al otro lado del volante). Hay un quinto modo llamado Custom, con el cual podés modificar distintos parámetros específicos: respuesta del motor (Normal, Sport, Sport+), dureza de la suspensión (Normal, Sport, Sport+), sensibilidad de la dirección (Normal, Sport, Sport+) y ESC (Normal, Sport, Off). Además, notamos que los frenos, se ponen más sensibles (se precargan) cuando vamos en modo Sport o N, que es algo que no se puede configurar, pero que es aparente cuando jugamos con los distintos modos.

A todo esto, lo acompaña un panel llamado N-Grin donde podemos tener acceso a nuestro tiempo por vuelta, fuerza G, aceleración, nivel de aceleración, presión del turbo, etc. Y, por si fuera poco, el Veloster N tiene Launch Contro que se activa con el modo N. 

Corre N corre

El Veloster N corre. Corre muchísimo, aunque recupera con más agresividad que acelerando desde cero. Alcanzando el punto máximo de torque se comienza a sentir una aceleración progresiva pero también con decisión y destape. El diferencial de bloqueo electrónico y el sistema que elimina el Torque Vectoring te entregan un hot-hatch tremendamente entretenido, inagotable, que muerde muy bien las curvas, es muy reactivo y sensible a todo lo que hacemos, quizás mucho, porque es nervioso, pero, por otro lado, le da personalidad. Si me preguntan a mí, independiente de la potencia, es muchísimo más entretenido que un Golf GTi, se siente más alegre y más vivaz.

El petardeo de los escapes estilo Rally es adictivo.

Su postura al volante aporta mucho, ya que te hace sentir que vas en un coupé, te envuelve y te conecta con el auto, versus otros deportivos que son más estériles y utilitarios. Para cerrar, la suspensión es firme pero no insufrible, lo cual es un punto a favor y donde se nota la mano del ex-ingeniero de BMW. Esto permite que el Veloster N sea también un auto cómodo en la ciudad, aunque claro, siempre podés jugar con los modos de manejo y lograr un setting menos deportivo.

De consumo, logramos 10 L/100 km en ciudad, pero eso fue en modo Eco y con el cariño de una abuelita. Es bueno para un auto de 250 CV, pero creeme, vas a gastar bastante más.

Conclusiones

En conclusión, tenemos un hot hatch de alta calidad con toda la fiabilidad de cualquier producto coreano. Es más confortable que un Renault Mégane RS III, tiene la postura de manejo de una verdadera coupé, ingeniería de punta y la energía necesarioa en este nivel de juego. Hay que reconcer que Hyundai jusgó en serio cuando creo los modelos N y no se quedó en simples números de potencia y decorados pistero. BieN.

 

Test Hyundai Veloster Ultimate 1.6T

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